Valija alephérica

En el tres millonésimo dos milésimo quingentésimo sexagésimo segundo Encuentro de Arte Pluplanqués todo ya había sido inventado. El término de ?vanguardia? en el arte había sido acuñado alrededor de ocho mil años antes, y nadie esperaba ninguna innovación en las muestras que se realizaban año tras año. Éste era, pues, un lugar que desagradaba a Íteles Óteles.

Sin embargo, el Adelantado personaje nunca faltaba a estas muestras organizadas por el Presidente Vertical de Pluplanca, y presentaba con cierto orgullo y pedantería su única creación. Además, decía a la prensa edacvalina sentirse un incomprendido, ya que a pesar de que llevaba más de quinientos años exhibiendo su misma obra, ésta nunca había sido apreciada por nadie.

La obra consistía en una recreación de La valija, una de las primeras creaciones de vanguardia de Pichito. El original de esta obra (que ante cualquier observador revelaba la sensibilidad del Payaso) fue robado, poco después de que Óteles lo recreara, por Bí Á en un momento de crisis porque necesitaba una valija.

En efecto, al modo de un ready-made, Pichito había colocado su valija (carente de valor artístico en sí misma) sobre una superficie gris descolorida y le había dado de este modo un sentido distinto, el sentido de objeto artístico.

Esta creación gozaba de gran respeto por parte de los observadores, que se acercaban año tras año a contemplarla en el Musée du micosine emplazado en Un tête de mu , a pesar del gran misterio que la envolvía: el payaso, en la exposición detallada de los materiales utilizados comenzaba por la valija estilo memé, pintada al oleo, con acuarelas, plumilla, carboncillo, pastel, nogalina, acrílicos, témpera, lapiz, cera sobre tela, lienzo, paño, manga, sábana, madera, periódicos viejos, revistas, papeles de colores y embalaje, fragmentos de fotos, cartulina, hojas mojadas por la lluvia, papiros, papeles arrugados, papeles en blanco y negro y color, papeles pintados y decorados con colores al agua (gouache o acrílico), periódicos, carteles, folletos, programas, boletines, medias de lana, camisetas de algodón, cola blanca de pegar, (...) y continuaba enumerando (en una lista interminable que nunca pudo terminar de ser transcripta) toda clase de entes que incluso parecía imposible imaginar que el Payaso hubiese utilizado para la creación de su obra.

Nadie comprendía cómo el Payaso utilizando tantos materiales había logrado un resultado tan sobrio, tan poco parecido a un collage y tan similar a una simple valija descontextualizada.

El misterio fue resuelto por Bi Á, cuando motivada por una crisis nerviosa porque no tenía una valija, robó la obra de arte del Payaso y se encontró con una serie interminable de objetos en su interior, que iban desde la pintura al oleo y las medias y camisetas del payaso hasta la fórmula secreta de la creación de Edacval y la infinitud del universo.

Íteles presentó por quincuagésima cuarta vez en el tres millonésimo dos milésimo quingentésimo sexagésimo segundo Encuentro de Arte Pluplanqués como ?la máxima expresión de su creatividad? una fotografía de La valija del Payaso.