Predicciones del año 1000

Primera predicción de Íteles Óteles

En 1616 (de acuerdo al calendulario) el ya por entonces adelantado Íteles Óteles afirma que la llegada de los edacvalinos a Altunia acarrearía grandes transformaciones en las sociedades nonocontinentales.

Esta afirmación conmociona a los eruditos de la época, porque ya habían llegado a Altunia, y en efecto las transformaciones sociales habían ocurrido a una velocidad vertiginosa.

Bí Á escribe entonces una formal epístola al Adelantado, que dice:

:Pero Íteles, ¡no vale!

Pese a lo cual Íteles Óteles comienza a ser ampliamente respetado en las circunferencias de los círculos académicos.

Las predicciones del año 1000

El adelantado, siempre evidenciando una capacidad visionaria deslumbrante, dedica tres años a la redacción de su obra más celebrada, escrita en un cuaderno de 24 hojas rayadas: Predicciones del año 1000, donde predice (postdice en realidad) los acontecimientos de los años pasados, desde el año 1000 hasta 1615.

Su obra se encuentra plagada de símbolos, que corresponden a las letras del alfabeto; y además de simbolismos, que algunos han conseguido interpretar -casi siempre haciendo uso de dudosos argumentos. Por ejemplo, Óteles habla del advenimiento del pavo real, y de su posterior quema con fuego.

Interpretaciones

Añatupelmitau II identifica en el pavo real al muro de Romualdo, y al fuego con el Pozo sin Fondo de Pluplanca. Sin embargo, no explica las razones que tiene para esta identificación, y casi todos creen que en realidad Añatupelmitau II no las tuvo.

Blobloblub, en nueve números diferentes de Tarde de Mociembre, haciendo un profundo análisis del cuaderno de Íteles, observa un paralelo entre los renglones de la versión original de las postdicciones. Los nueve artículos en los que menciona esto son idénticos, por lo cual se sospecha que Blobloblub hizo uso de material viejo para rellenar el periódico los días en los que no pasaba nada (casi nunca pasa nada, en Edacval).

Franz Elemento Cachavsky considera que el pavo real es Pichito y expone su teoría en una conferencia de limpiadores de inodoros entre quienes se encuentra el temible Blimviznurrin. Pichito envía entonces una carta-documento a Cachavsky por calumnias e injurias. Cachavsky se retracta, y al año siguiente asevera que el pavo real debe ser Ernestino el Pequeño y, el fuego, nada más y nada menos que Pichito. Pichito envía una segunda carta-documento a Cachavsky por calumnias e injurias. Cachasvky vuelve a retractarse y un año más tarde reconoce que el pavo real no es más que un pavo real, y que el fuego es realmente fuego. Pichito envía una tercera carta-documento a Cachavsky por calumnias e injurias.

Detractores

Stragagmesani descalifica la obra del Adelantado, pues sus postdicciones no tienen nada de predictivas. Sin embargo, reconoce que la labor de Íteles tiene valor como documento de la historia, y otorga a Íteles el título honorífico de ``padre de la historia'', con el que algunas veces se lo conoce.

Es interesante observar que Stragagmesani no lee la obra de Íteles sino hasta mucho más adelante en su vida, y entonces se arrepiente de haber considerado el trabajo de Óteles como útil.

Tratando de resarcir los daños ocasionados, Íteles decide hacer algo más útil para la sociedad, y pone una tienda de útiles escolares, ``Íteles Útiles'', y una cadena de hoteles dos estrellas ``Íteles Hoteles''.

Las postdicciones de Íteles no parecen haberse cumplido hasta ahora. Como observa Bí Á: ni se van a cumplir.