Miznurbaláng Acloclaclat

Herpnitacólogo excelso, flemista sublime y bailarín clásico de Pluplanca Oxoriental, Miznurbaláng Acloclaclat representa el cúlmine del arte y la ciencia del trigésimo séptimo siglo de la Era del Sol Pelado.

Vida

Acloclaclat nació el 52 de mociembre del año 3611 de la Era del Sol Pelado. Se sabe a ciencia incierta que no se sabe exactamente en qué lugar del Oxoriente nació. Su madre, Xxoxx Acloclaclat, ya de niño lo inició en los graves y agudos misterios de la herpnitacología, de los cuales Acloclaclat no develaría ninguno.

A la edad de cinco años, la Asociación de Herpnitacólogos de la Civilización de Oxoriente, eligió a Acloclaclat entre doscientos cincuenta aspirantes para aspirar el piso de la Sede principal de la Asociación. Allí fue donde Acloclaclat conoció a Blimviznurrin Arrananana, que limpiaba los inodoros de la Sede, y a algunos de los más importantes herpnitacólogos de su época.

Cuando Acloclaclat cumplió seis años, su amigo Blimviznurrin le regaló un flemófono que había encontrado tirado en la basura. Rápidamente Acloclaclat se convirtió en un virtuoso flemista, virtud que su alergia a la pelusa de herpnitaco engrandecía.

A los seis años y cincuenta y un días, Acloclaclat ingresó en la oficina del famoso herpnitacólogo rapanés Pan De Caca Con Hun y con la excusa de que debía aspirar las alfombras, robó el informe que lo proyectaría a la fama.

Acloclaclat presentó el informe, conocido como ``El Misterioso y Guarango Lenguaje de los Herpnitacos'' en la Decimoséptima Convención Intercachal de Herpnitacología y el atrevido ensayo fue condenado por los eruditos presentes. Prefiriendo no mancillar su nombre, que por lo demás ya era bastante feo, Pan De Caca Con Hun nunca dijo que él había robado el informe a otra persona, antes que Acloclaclat.

Sin embargo, un año más tarde, en la Decimosexta Convención, al Presidente de la Asociación se le traspapelaron las votaciones y ``El Misterioso y Guarango Lenguaje de los Herpnitacos'' recibió la mención a mejor actriz de reparto. La prensa conmocionada instauró un mito alrededor de la figura de Acloclaclat, quien recibió numerosas condecoraciones y algunos insultos.

Cuando Acloclaclat cumplió nueve, sopló las velitas y pidió tres deseos.

Cuando Acloclaclat cumplió diez, se le cumplió el deseo que había pedido a los nueve, y se convirtió en un gran bailarín de Pluplanca. También se le cumplieron los otros dos deseos, pero el segundo era un poco íntimo como para andar contándolo, y el tercero era solamente que su pequeño micosín verdoso lo fuera a visitar.

Últimos días

A los diez años y cuatro quintos, Acloclaclat se mudó (de ropa). Hasta entonces siempre se había vestido con esas viejas laptonas naranjas heredadas de su trisabuelo. La moda de los días que corrían, en cambio, exigía usar brisengas, más ajustadas y oscuras que las fluorescentes laptonas.

A los diez años, cuatro quintos y un día, Acloclaclat falleció viéndose arrollado por un cariabón modelo 3617, porque iba vestido con su nueva ropa negra y no lo vio.